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Renta per cápita y reparto de la riqueza

La última edición de La Paloma Mensajera, órgano de comunicación del PP local de Aigües, abre con la siguiente afirmación:

El grado de bienestar de las sociedades modernas, no se mide exclusivamente por indicadores económicos como la “renta per capita”(sic) que nos calcula el reparto de la riqueza que genera un país anualmente entre sus habitantes.

Al respecto, cabe puntualizar que el indicador comúnmente usado para determinar la riqueza económica de un país es la renta “per cápita” o el PIB “per cápita”, que es el resultado de dividir el PIB por la población.

Se denomina PIB (Producto Interior Bruto) a la suma del valor monetario de todos los bienes y servicios finales producidos en el interior de las fronteras geográficas de un país, a lo largo de un periodo dado. Y decimos finales, porque si sumáramos también los productos intermedios, es decir, bienes que se utilizan en la producción de otros bienes, los estaríamos contabilizando dos veces. En la práctica, la doble contabilización se evita utilizando el valor añadido en cada etapa de la producción.

De este modo la renta per cápita en ninguna maneracalcula el reparto de la riqueza que genera un país entre sus habitantes”-como erróneamente dice La Paloma-, sino que se trata de un indicador elaborado a partir del promedio PIB/nº de habitantes.

Se puede incrementar el PIB a la vez que aumentar las diferencias entre ricos y pobres -el reparto- y viceversa.

Hay indicadores de la forma en la que las rentas de mercado y las transferencias se distribuyen entre la población. El primer indicador del grado de desequilibrio lo constituye el índice de Gini, que mide la concentración de riqueza, cuyo valor oscila entre cero y uno. Cuanto más bajo es el valor, más equitativa es la distribución, y viceversa.

Este índice se situaba en 2008 para España en el 0,325 un 9% peor que la media europea, por no hablar de países como Dinamarca o Suecia cuyo índice es de 0,225.

Otro de los indicadores de distribución de la riqueza es la curva de Lorenz, una forma gráfica de mostrar la distribución, dividiendo la población y la renta en décimas partes, deciles en lenguaje estadístico, y teniendo en cuenta el porcentaje de la renta total que recibe cada una, desde el 10% más pobre al 10% más rico. Entre 2003 y 2007, los años de las vacas gordas, los seis primeros deciles, el 60% de la población, había perdido renta real y, de las cuatro siguientes, la que más gana es la del 10% más rico de la población, que se apropia ya de más del 31% de la riqueza. Pero si la concentración la medimos sobre la riqueza financiera, el resultado es espectacular: el 10% más rico de la población se apropia del 70% de la riqueza. No en vano en estos años, España encabezaba el ranking mundial en incremento del número de millonarios.

Si con las cifras 2007 calculamos lo que los economistas denominan “ratio de desigualdad”, que mide la relación de la renta que está en manos del 20% de las familias más ricas y lo que está en manos del 20% más pobre, este ratio se sitúa en 2007 en 5,4 veces , frente a una media de 4,8 para los quince países de la UE , y de 4,2 para los países centrales, es decir el “ratio de desigualdad” de España es un 12,5% más alto que la media de la UE-15 y un 28,6% superior que la media de los países centrales hacia los que supuestamente pretendemos converger, lo que representa una diferencia de desigualdad tremenda. Y lo que es peor: mientras este ratio se ha elevado en España, se ha reducido en Europa.

El inventor del PIB (Producto interior bruto) fue el norteamericano Simon Kuznets (1901-1985), creador del sistema estadounidense unificado de contabilidad nacional, el mismo Kuznets fue siempre muy crítico con la pretensión de medir el bienestar exclusivamente sobre la base del ingreso per cápita derivado del PIB. Así, en su intervención ante el congreso de los EE.UU. En 1962 afirmó:

 

Hay que tener en cuenta las diferencias entre cantidad y calidad del crecimiento, entre sus costes y sus beneficios y entre el plazo corto y el largo. […] Los objetivos de “más” crecimiento deberían especificar de qué y para qué.

 

Si deseas profundizar:

[Javier Díaz-Giménez Macroeconomía: primeros conceptos]

[José Marí Curso básico de estadística para economía]

[La Paloma Mensajera, dic. 2010 PDF]

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